Los cultivos sembrados específicamente para hacer biocombustible
son inconvenientes desde el punto de vista ecológico y alimentario, pero hay
una posibilidad mucho más interesante: aprovechar los residuos de los cultivos
alimentarios normales, que ahora no valen para nada; el problema es que son
leñosos (tienen lignina) y por ello extremadamente difíciles de digerir para
iniciar el proceso. Ruben Vanholme y sus colegas de Gante (Bélgica), Dundee
(Reino Unido) y Madison (Wisconsin, EE UU) descubren ahora una enzima (CSE, o
cafeoil shikimato esterasa) implicada en la síntesis de la lignina y cuyas
mutaciones reducen mucho la cantidad de ese compuesto indigerible y así
multiplican por cuatro la eficacia de su digestión para hacer biofuel.
La fiebre de los biocombustibles que caracterizó las postrimerías
del siglo XX ha bajado muchos grados en los últimos años, principalmente porque
los cultivos dedicados específicamente a su producción compiten por valiosos
recursos de tierra y agua con la función primordial de la agricultura, que es
alimentar a la población y al ganado.
Una alternativa aceptada generalmente, al menos sobre el papel, es
la utilización de plantas no comestibles —árboles de crecimiento rápido como el
chopo y el eucalipto, por ejemplo— o, mejor aún, los residuos que quedan de los
cultivos convencionales tras la cosecha del grano, que en la actualidad son más
un estorbo que otra cosa.
Los biocombustibles no están bien vistos porque compiten por
recursos naturales
Ninguna de estas fuentes energéticas potenciales competiría con la
producción de alimentos, lo que las convierte en una buena opción. El problema
es que todas ellas son leñosas, y la lignina —la molécula fundamental de los
tejidos leñosos— es extremadamente difícil de digerir para generar los azúcares
necesarios para la producción del biocombustible, sea etanol u otro. Este es el
escollo que puede disipar el descubrimiento que los científicos han presentado
este jueves en Science.
Vanholme y sus colegas han identificado un nuevo gen fundamental en
la ruta biosintética de la lignina, la serie de reacciones químicas encadenadas
que fabrican ese producto en las células vegetales. Lo han hecho trabajando en
Arabidopsis —una mala hierba que los biólogos vegetales utilizan como sistema
modelo por sus grandes ventajas para la investigación genética—, pero sus
conclusiones pueden aplicarse a cualquier otra planta leñosa, o con residuos
leñosos.
Bueno esta noticia se dio en panamá el año pasado la ONG pide que por
favor, se minimise el uso de
biocombustibles porque perjudica la salud, las flora y fauna dice también que
son un poco incombenientes para el uso ecológico en todo el mundo se esta
queriendo minimizar el uso de estos productos, se destrulle muchas plantaciones
para poderlos crear entonces muchas personas dicen que no a esto lo
biocombustibles tienen un 50% bueno y el otro 50%