viernes, 27 de marzo de 2015

Los cultivos sembrados específicamente para hacer biocombustible son inconvenientes desde el punto de vista ecológico y alimentario, pero hay una posibilidad mucho más interesante: aprovechar los residuos de los cultivos alimentarios normales, que ahora no valen para nada; el problema es que son leñosos (tienen lignina) y por ello extremadamente difíciles de digerir para iniciar el proceso. Ruben Vanholme y sus colegas de Gante (Bélgica), Dundee (Reino Unido) y Madison (Wisconsin, EE UU) descubren ahora una enzima (CSE, o cafeoil shikimato esterasa) implicada en la síntesis de la lignina y cuyas mutaciones reducen mucho la cantidad de ese compuesto indigerible y así multiplican por cuatro la eficacia de su digestión para hacer biofuel.
La fiebre de los biocombustibles que caracterizó las postrimerías del siglo XX ha bajado muchos grados en los últimos años, principalmente porque los cultivos dedicados específicamente a su producción compiten por valiosos recursos de tierra y agua con la función primordial de la agricultura, que es alimentar a la población y al ganado.
Una alternativa aceptada generalmente, al menos sobre el papel, es la utilización de plantas no comestibles —árboles de crecimiento rápido como el chopo y el eucalipto, por ejemplo— o, mejor aún, los residuos que quedan de los cultivos convencionales tras la cosecha del grano, que en la actualidad son más un estorbo que otra cosa.
Los biocombustibles no están bien vistos porque compiten por recursos naturales
Ninguna de estas fuentes energéticas potenciales competiría con la producción de alimentos, lo que las convierte en una buena opción. El problema es que todas ellas son leñosas, y la lignina —la molécula fundamental de los tejidos leñosos— es extremadamente difícil de digerir para generar los azúcares necesarios para la producción del biocombustible, sea etanol u otro. Este es el escollo que puede disipar el descubrimiento que los científicos han presentado este jueves en Science.
Vanholme y sus colegas han identificado un nuevo gen fundamental en la ruta biosintética de la lignina, la serie de reacciones químicas encadenadas que fabrican ese producto en las células vegetales. Lo han hecho trabajando en Arabidopsis —una mala hierba que los biólogos vegetales utilizan como sistema modelo por sus grandes ventajas para la investigación genética—, pero sus conclusiones pueden aplicarse a cualquier otra planta leñosa, o con residuos leñosos.

Bueno esta noticia se dio en panamá el año pasado la ONG pide que por favor, se minimise el uso  de biocombustibles porque perjudica la salud, las flora y fauna dice también que son un poco incombenientes para el uso ecológico en todo el mundo se esta queriendo minimizar el uso de estos productos, se destrulle muchas plantaciones para poderlos crear entonces muchas personas dicen que no a esto lo biocombustibles tienen un 50% bueno y el otro 50%